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Acciones para la Resiliencia de la Niñez y la Juventud – Guía para Gobiernos

Acciones para la Resiliencia de la Niñez y la Juventud – Guía para Gobiernos

Síntesis

La construcción de resiliencia en la niñez y la juventud requiere de la comprensión de los factores que inciden en la generación del riesgo de desastres. Para ello se deben entender los fenómenos que constituyen las amenazas, sean éstos de origen natural o antropogénico (de carácter tecnológico o social) e identificar y dimensionar las vulnerabilidades a las que están expuestos niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

Además es necesario establecer cuáles son los efectos a corto, mediano y largo plazo de los desastres sobre el desarrollo de esta población y su incidencia sobre el progreso equitativo, igualitario y sostenible de los países.

Es fundamental también establecer que niños, niñas, adolescentes y jóvenes son sujetos de derechos, a los cuales se les debe proveer de las condiciones necesarias para su desarrollo (alimentación, salud, educación, vivienda, recreación, etc.). Se les debe proteger ante cualquier tipo de condición que ponga en peligro su dignidad o su

integridad física o psicológica. Se debe impulsar y garantizar su participación activa como agente de cambio, estén éstos expuestos a riesgos de desastres o sean afectados por una situación de emergencia o desastres, es decir, que deberán ser tomados en cuenta antes, durante y después del impacto de un evento generador de daños.

Estas tres premisas básicas (provisión, protección y participación) del enfoque de derechos de la niñez y la juventud, tendrán que observar adicionalmente otros enfoques y principios como el ciclo de vida, la igualdad de género, la interculturalidad, la equidad y la inclusión, la participación y los principios de la ayuda humanitaria.

Desde las políticas públicas se deben ejercer acciones específicas en los cuatro sectores prioritarios vinculados al bienestar de la niñez y la juventud, a saber: Protección, educación, agua, saneamiento e higiene y salud y nutrición.

Estos sectores deberán accionar de manera coordinada estableciendo mecanismos e instancias que garanticen interrelación en la ejecución de planes, proyectos y programas, sean éstos para laprevención y la mitigación de riesgos de desastres, para la preparación y la respuesta oportuna y efectiva a situaciones de emergencia o desastres o para la recuperación temprana y la reconstrucción. Para ello se deberá identificar a los entes del Estado cuya competencia les permita establecer una visión armonizada y eficiente de la gestión.

Las acciones de reducción del riesgo de desastres destinadas al desarrollo o fortalecimiento de la resiliencia centrada en la niñez y la juventud que se ejecuten, no deben perder de vista elementos básicos como:

  • La capacidad organizacional e institucional del Estadoen sus distintos ámbitos para emprender dichas acciones
  • El conocimiento de los riesgos de desastres y los factores subyacentes que le generan y su relación y efecto sobre la niñez y la juventud.
  • La información y sensibilización de la población en general en cuanto a la relevancia del bienestar de la niñez y la juventud y su vínculo con la reducción del riesgo de desastres, destacando el rol de la familia, la comunidad y el Estado como garantes del cumplimiento de los derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

Construcción Resiliencia Niños y Jóvenes

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